martes, 4 de agosto de 2026

Luminosas libélulas

 




Luminosas libélulas

En mi jardín interior hay tres bancos adornados

de  blanca magia ,situados frente a una fuente

que me incita a acariciar a la agridulce nostalgia

de momentos sentidos, de tiempos pasados,

alegres y taciturnos  recuerdos  que dejaron

 luminosas libélulas en mi casa interior,

las cuales alumbran las noches oscuras del alma

que mi ser ha tenido que transitar

en esta encarnación de vida (…)


4 de agosto de 2026

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Mar

          y

                 Luz

jueves, 21 de mayo de 2026

HE VUELTO


 He vuelto

Siento latir en mí el intenso impulso

de vivir, de escribir...

De volver a acomodar los cajones olvidados

que estaban vacíos,

con flores malvas, blancas y amarillas,

aromatizadas con el perfume etérico

de mi Divina Plenitud...

Es así: renacer, transformación ,

una eterna ilusión de continuar caminando

por los senderos transmutados,

por los hermosos Valles Sutiles

de mi Bendecida Presencia. 

19/05/2026

Todos los derechos reservados

Mar

          y

                 Luz

viernes, 6 de diciembre de 2024

Manuela

 


Manuela

Entre la espuma de las olas de las playas de mi Cai,

de tu Cai está tu esencia, Manuela…

En el olor a sal de la bahía está tu perfume de madre,

mi madre: Manuela…

En el olor a jazmines de la Plaza de las Flores,

está el recuerdo de tu melena morena: Manuela…

Bajo la luz del sol de tu Andalucía,

respira tu recuerdo: Manuela

Por la arena de la Playa de la Victoria,

se dibuja tu sonrisa eterna: Manuela…

Entre las casas blancas de Medina Sidonia

adivino tu presencia querida: Manuela…

Entre las macetas del patio de tu casa de Beato Diego

huele a ti: Manuela…

Tu recuerdo inunda todo Cai,

tu abrazo de madre me reconforta el alma…

 ¡Ay Manuela, por todo Cai! :  mi Manuela (…)

miércoles, 6 de febrero de 2019

Mar salado



Las lágrimas que no salen
están dentro formando un mar salado de desilusiones
y penas que hay que dejarlas salir fuera
para que amanezca en tu interior
un nuevo día lleno de sol, de luz y de pájaros que cantan en tu ser lindo...




miércoles, 30 de enero de 2019

Canto de sirenas

En mi interior se escucha el sonido de las olas de ese mar plateado
 y el susurro del canto de las sirenas...
El vaivén de mi respiración infinita acuna mis mañanas
que me hacen sentir la vida.
Vida llena de acontecimientos suaves y divinos,
 fuertes e inmortales que me ayudan a seguir aprendiendo,
recordando otras existencias, otros planos 
que se han quedado atados
 con el hilo invisible de mi  ser espiritual 
que está teniendo en estos instantes una experiencia humana...
Todo es luz infinita, amor eterno...



                   

Ángeles


            Las lágrimas de los ángeles son delicadas gotas de lluvia...


           

martes, 13 de noviembre de 2018

Bailar eterno


Bailar eterno

Quiero, deseo, sueño  seguir caminando
por el camino de dulces esperanzas
que me regala la vida.
Refugiarme tras las sonrisas de los niños en las mañanas,
enfrentarme a la clara luz de los ojos de la alborada infinita
que me trae el tierno rocío
 que abriga y calma mi alma
Experiencias infinitas de luz,
de sonidos, de danzas acompasadas

donde los seres se unen en un mágico instante de conexión
Esas, las quiero en mi bailar eterno…
¡Que no deje de sonar la música!
María de la Luz Medina Cuevas (todos los derechos reservados)





martes, 13 de septiembre de 2016

Cambios

Cambios

Cambios, cambios, cambios…
Grandes y pequeños cambios de vida.
Escucho el vaivén de las olas,
van y vienen a lo largo de la dulce permanencia del ser eterno
¿Permanencia o cambio?
¿Entrada o salida?
¿Muerte o vida?
¿Inexistencia o existencia?
Cae el sol en el ocaso de la experiencia mística,
nace la luna en el anochecer más estrellado
¿Acaso era el sol el que dormía
o eran mis lágrimas malvas las que cantaban,
las que latían en sintonía?
Pues sí, es todo vida (…)

Mariluz Medina Cuevas. Todos los derechos reservados.


jueves, 22 de octubre de 2015

Carta de amor

Carta de amor
Mi querida Mariluz: es tanto lo que te amo porque simplemente, “eres”. Tu profunda y dulce presencia me llena intensamente los dolorosos vacíos de mi vida. Te adoro, te admiro, te deseo, te sueño y te respiro…
Tu personalidad, tu emotividad inunda los tenues sentidos que anidan en mi centro. Te quiero por tu alegría, por esa manera tímida, a veces rotunda de decir “te quiero”. Eres luchadora, valiente y hasta niña. Mujer grande, simpática amiga y apasionada esposa.  Eres magia, tienes ángel y mucho mucho arte.
Te siento, te huelo, te saboreo, te veo, te acaricio, te toco, te abrazo, te duermo más allá de las puras apariencias físicas. Nada limita este amor. Te acepto incondicionalmente hasta con tus defectos adorables, virtudes un tanto descarriadas…

No lo olvides jamás: te amo, estaré contigo siempre… ¡Mi música eterna, no dejes de sonar!

miércoles, 21 de octubre de 2015

Soy lo que estudio

Me llamo María y soy una estudiante más de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria pues así me siento, totalmente integrada en la vida universitaria a pesar de mis 46 años. Todo comenzó en junio  de 2007, cuando me preinscribí en la diplomatura de Maestra de Educación Musical tras muchos años sin estudiar, habiéndome casado y tenido dos hijos. Mi decisión de volver a estudiar seguía rondándome por la cabeza hacía tiempo con lo que deseé materializarlo al tener ya a mis hijos crecidos: era mi momento de continuar los estudios y sentirme realizada. Hubo un error en la preinscripción -por lo visto faltaban unos documentos, cosa que resultó ser incierta- y me denegaron el acceso a la Universidad. Recuerdo el día aquel intensamente, me metí por la tarde en la cama totalmente deprimida por no poder acceder a realizar los estudios que tan ansiosamente deseaba iniciar, me afectó muchísimo pero al día siguiente decidí reclamar
 y se percataron de que había sido un error y que los documentos se habían entregado correctamente. Con lo cual conseguí entrar en la Diplomatura de Educación Musical cuyas clases comenzaron en septiembre de 2007.

El primer día iba hecha un manojo de nervios, expectante, ilusionada pero algo insegura por mis años, tenía en aquel momento 39 y mi diferencia de edad con respecto al resto del alumnado de clase pensaba que iba a ser una barrera pero para nada, me aceptaron como una más y así lo sentí en cada momento. Fueron años de aprendizaje intenso, me costó muchísimo arrancar el primer semestre pero con constancia y con muchas ganas, porque las había, conseguí ir aprendiendo y sacando todas las asignaturas y con muy buenas notas. Hice nuevas amistades que llegaron a convertirse en parte importante de mi vida y el hecho de caminar por los pasillos como una más de la facultad, ”mi Facultad de Formación del Profesorado”, de ir a estudiar a la biblioteca de Humanidades, el tomarme un café en la cafetería y escuchar cantar a Carlos, a uno de los camareros que allí trabajaba, cómo nos alegraba la tarde y nos mostraba su resiliencia, a pesar de estar muchas horas ahí, raramente le faltaba una sonrisa para recibirnos. Tantas y tantas  horas que me pasé repasando en dicha cafetería, tomando mi cortado clarito antes de entrar a un examen o cuántos trabajos grupales hicimos en ella…
No sólo entablé amistad con mis compañeros/as de diplomatura sino hasta con algunos docentes llegué a conectar de manera tan especial como con mi profesor de Agrupaciones Musicales que me ayudó muchísimo en todos estos años y me brindó su apoyo en muy duros momentos pues con él pude abrir mi alma y contarle todo por lo que estaba pasando por aquella época, una desastrosa situación matrimonial, hasta el punto de tener que denunciar lo que no me atrevía a denunciar: que sufría violencia de género. Algunas compañeras me apoyaron mucho y sobre todo, este gran amigo en el que se convirtió mi profesor de música, fue un ángel protector que me pusieron en el camino y aún hoy en día no sé cómo pude estudiar y desconectarme de todo lo que estaba pasando en mi casa y sacar una diplomatura: Pero entiendo y entendí en su momento, que la Universidad no sólo te da cultura, también te transmite valores y libertad: Libertad para volar, salir de los cánones preestablecidos, abrir tu mente a nuevas posibilidades y a creer que eres grande y que todo lo puedes conseguir, con trabajo, con tesón y perseverancia. La educación da libertad, da alas, da vida.
Disfrutaba muchísimo en clase, sintiéndome una más, respetada, valorada y hasta querida.  Me encantaba esas grandes charlas por los pasillos, el ensayar con los carillones y flautas en las mesas de la entrada del anexo de Humanidades con mis compañeros, cuántas veces tocamos “La Paloma”, “White Christmas”  y otras canciones a cuatro voces. Tampoco olvidamos el gimnasio,  bastantes horas de ensayos, de bailes y danzas del mundo y canarias que tuvimos que bailar en él. Horas de esfuerzo que en el fondo se hacía nada porque vivíamos la música, sentíamos su pulso, su esencia, sus acordes como parte de nuestro latir. Entusiasmados con ser futuros maestros de música, no había otra motivación mayor que esa y tan sólo la Universidad y nuestro trabajo constante podían llevarnos a cumplir nuestro sueño.
Por otra parte, me enorgullece recordar las clases de música con José Brito, Yeray Rodríguez Montesdeoca, Francisco Robaina Palmés,  Francisco Quintana Guerra, su madre Manuela Guerra, grande donde las haya, con tantos y tantos profesores que me marcaron de tal manera… Y para bien… De hecho, los mencionados fueron tres de ellos padrinos de nuestra orla y José Brito, gran director de orquesta y de corales, nos preparó una versión del “Gaudeamus Igitur” con un son cubano que no dejó a nadie indiferente. Todo un maestro del más bello lenguaje universal: la música. Gracias a todos pues tatuaron en mi ser esa desatada pasión por la Educación Musical.
Y pasaron esos tres años de diplomatura, pero yo quería seguir formándome y no quería parar, necesitaba aprender y aprender. Mi nuevo reto fue matricularme en el Curso de Adaptación al Grado de Maestra de Primaria en el curso académico 2011-2012. Esta vez nos tocó estudiar algo más lejos de nuestra querida” Facultad de Formación del Profesorado”, fuimos al edificio de “La Granja” y allí dimos asignaturas tan interesantes y emocionantes como la de “Aulas y Escuelas Interculturales” con mi querida María Rosa Marchena, Dios, qué docente tan buena, cómo me abrió la mente, las fronteras de mira, cuánto aprendimos con ella. Sus clases eran motivadoras, curiosas, se me pasaba el tiempo volando. Hay docentes que te marcan para siempre y ella fue una de ellos. Cómo nos inculcó el valor de la diversidad, el informarse y formarse antes las diferencias de las personas, el ser tolerantes y reconocer que todos somos iguales pero diferentes y que la diversidad es un tesoro, un valor a adquirir. Que no importa si somos inmigrantes, diversos funcionalmente, que todos somos, sentimos, amamos lo mismo…
Este nuevo reto resultó ser muy bueno pero a la vez algo entristecedor pues tuve que dejar ir una amistad de seis años con una compañera por discrepancias personales  y académicas y no lo pasé bien porque al principio no lo asimilé pero esta chica junto con otra que vino a hacer este curso desde Galicia me hicieron vivir una especie de infierno en las aulas pues no es que yo tuviera y tenga un locus de control externo y actitud de víctima, de hecho, al año siguiente lo comenté a una docente experta en el tema y sufrí “acoso universitario” por llamarlo de manera acorde a mi nivel académico relacionándolo al término de “acoso escolar”. Sí, también hay “bullying” en la Universidad, y por los grupos de clase creados en las redes sociales además, parece mentira pero lo hay y ya con mi edad como que me parecía increíble pero fue cierto y bien cierto por lo que tuve que pasar y soportar. Pero afortunadamente sobreviví a ello y aprendí mucho. Hasta que volví a mi Facultad del Obelisco y comencé en septiembre de 2012 en la Licenciatura de Psicopedagogía: continuaban mis retos, no podía ni quería parar… Ya no…
Y comencé con mi nuevo sueño: ser psicopedagoga. ¡¡Qué grande!!  Dos años duros, intensos, de horas y horas de aprendizaje, de estar en casa estudiando mucho los fines de semanas, las Navidades pero disfruté bastante con las clases de Félix Guillén de “Procesos Psicológicos Básicos”, de las de Fermina Delgado en “Métodos de Investigación en Educación”, José Manuel Pellejero con “Psicología Evolutiva” –sus clases eran la bomba me enganchó a su peculiar manera de exponer los trabajos grupales, haciéndolos “debate”- hasta tener la fortuna de reencontrarme con Rosa Marchena en “Diversidad en el grupo de Iguales”, qué pasada. No quiero dejar atrás a una docente que me marcó si cabe aún más y que fue tutora de mi Trabajo de Fin de Grado: Margarita López Lozoya quien me enseñó a amar la  investigación y a aceptar, comprender y valorar la interculturalidad.  Estos dos cursos de Licenciatura fueron muy, pero que muy especiales pues conocí a un tesoro de compañera, mi Lau, mi Laura López Viera, una amiga con mayúsculas gracias a ella que me inyectó el vicio de cuidarme, de comer sano, de apuntarme en el gimnasio he conseguido bajar 5 tallas y a sentirme más a gusto conmigo misma. Y no sólo eso me ha contagiado su dinamismo, sus inmensas ganas de vivir la vida, admiro su fuerza, su creatividad con tan sólo 23 añitos. Hoy en día, ambas cursamos un máster, sigo siendo afortunada pues cuento con su compañía, sus intensas ganas de investigar que me lía y lía con sus proyectos de grabar un vídeo para su blog en las inmediaciones de la Facultad, en la cafetería o me propone hacer a medias una revisión bibliográfica para un congreso de varias universidades, entre ellas, la nuestra: la insigne Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
Terminamos licenciándonos, celebrando la orla el 12 de julio de 2014, en el salón de actos de nuestra facultad, con nuestro cercano y amigable Decano Marino Alduán, que apoya siempre al alumnado en proyectos novedosos como el de la parranda de la facultad.  Fue un acto inolvidable con dos madrinas y un padrino: Margarita, Fermina y José Manuel. La primera,  mejicana de nacimiento y de corazón, nos dio una sorpresa con unos “mariachis” que nos alegraron  en esa clausura de nuestra licenciatura. Cantamos además, una canción en inglés cuyos arreglos se los debemos a Laurita,  mi Lau, ¡gran músico esta niña! Fueron momentos hermosos para el recuerdo.

Pasó el verano y ahora aquí estamos, en el curso académico 2014-2015 estudiando  Laura, el máster de Mediación Familiar y Sociocomunitaria y yo, el de Intervención Familiar. Hemos conocido a un grupito de clase muy bueno, a Débora, Sara Estrella, Merche, Natalia, la otra Sara, Javi y muchos más con los que hemos conectado en tantas cosas, con los que me escapo a la hora del descanso a la cafetería-estamos super enganchados al café- o nos vamos los viernes a la chocolatería que está cerquita de la facultad  a merendar pues la cafetería cierra los viernes antes.  Qué ratitos más ricos y agradables que pasamos juntos. Me siento una chiquilla de 22 años cuando estoy con ellos. Es increíble la alegría y las ganas de vivir que me dan. De seguir luchando, estudiando y aprendiendo.  De ellos sí he aprendido mucho, cosas muy, muy buenas. Sueños y proyectos de futuro que tenemos, planes de vida, de una vida académica y laboral pues hemos formado un buen grupito. Señores: ¡esto no termina aquí, aún hay más!  ¿Verdad Laura? A por el título de estos másteres y el sueño no muy lejano de un doctorado. ¡Adelante, mis valientes! ¡Los quiero!

miércoles, 21 de enero de 2015

Dos rosas

Dos rosas
El perfume de dos rosas invade mis sentidos…
Camino entre dos aguas y aún no me decido
Tal vez debiera nadar en cada una de ellas,
una detrás de la otra.
O quizá no debería sumergirme en ninguna…
La vida está hecha de decisiones,
bifurcaciones de caminos.
Si no tomo éste, ¿qué pasará?
Si me adentro por el otro, ¿qué me perdí del camino no andado?
Sea cual sea mi determinación, mi opción, sé que dolerá

 pero así es la vida…

sábado, 28 de junio de 2014

Vivencias



Volver a cantar (un año después de una operación de cáncer de tiroides)

Quiero vibrar con mi canto alegre...
Darle gracias a la vida
por volver a cantar una canción...
Que sin música mi alma muere,
sin ritmo entristece mi corazón...
Pensé que jamás podría hacerlo.
Recuerdo que cuando sonaba una melodía
mi ser la acompañaba por dentro.
Es tan maravilloso cantar...
Tan sublime como poder amar...
De nuevo (...)

A ti, mi pequeña Lucecita

Llegaste a mi vida
irrumpiendo con tu llanto
lleno de luces de colores
que venían de allá...
De donde tú y yo sabemos...
Te acurrucabas en mi regazo
mientras mi corazón de madre
te cantaba una nana inolvidable...
¡Qué ojitos tan profundos!
Tu carita tan blanquita...
Tu pelo oscuro,
parecías una princesita.
Aún hoy continuo sintiendo
dentro de mí
tus débiles pataditas...
¡Cuán bella es la maternidad!
Mi mejor carrera...
Cum Laude en mi Licenciatura Materna.
Con errores, con virtudes,
siempre llena de inquietudes
pero inundada también
de grandes alegrías.
Cuando dices “mamá”, siento como si bajase
DIOS a tocar mi corazón para protegerlo.
Te querré siempre, estés donde estés...
Seas quien seas...
¡Mi Princesita Valiente! 
Mamá.

                                       

El fondo de mi ser

En el fondo de mi ser
escucho una canción
que me dice que deje
de llorar y que busque
una ilusión.
Porque vivir es como cantar,
es cuestión de sintonización;
un ritmo que late
en el interior
y que se expande
al exterior.
En el fondo de mi ser
resuenan nombres
desde una sola voz,
que me piden que sea música,
que sea acorde,
que sea vibración...

Sentir canario

Mi sentir canario lo llevo
con inmenso orgullo
donde quiera que vaya...
Llevo en mi sangre al Roque Nublo,
los almendros en flor de Tejeda,
el Barranco de Asuaje,
la Playa de Las Canteras...
Mi querido y añorado
Pinar de Tamadaba...
¡Cuán bello es sentir una folía!
Escuchar el dulce canto
del arrorró canario...
El cantar de un timbrado,
la alegría o tristeza de un timple...
Todo eso y aún más,
nos une a los isleños
de esta bendita tierra donde
el sol brilla intensamente,
donde la luna baña al mar
con sus reflejos plateados.
Hermosa Cumbre,
amadas montañas...
Especial es mi Dedo de Dios,
el Paseo de los Poetas
de mi querido Agaete...
Preciosa Virgencita del Pino,
imponente paisaje el de Teror,
con mi linda finca de Osorio
que tan gratos recuerdos
de dulces vivencias me trae.
El repicar de las campanas
de mi Barrio de Vegueta
en el que nací....
Recuerdos entrañables
de la Isleta...
Mi calle Juan de la Cosa...
Me lleva a recordar
aquellos alegres días de noviazgo
en los que todo me parecía
aún más lindo, si cabe...
Canaria soy
porque aquí nací...
Canaria soy
porque aquí moriré (...)

Siempre a mi lado ( a mi añorado amigo-ángel Kevin)

Ha transcurrido tanto tiempo

desde que partiste rumbo

a un maravilloso lugar
en el que sé que te encuentras...
Grandes alegrías y tristezas
han llenado mi existencia terrenal.
Pero siempre mi pensamiento
te ha llevado unido a mi corazón...
Cuando te conocí sentí que sabías
que tu viaje sin retorno estaba
a punto de comenzar...
No sé cómo lo intuí,
pero lo que sí pude expresar
es que tú eras el gran amigo
que nunca llegué a tener...
Me diste tu bella amistad
acompañada de buenos consejos.
Te acepté tal como eras
al igual que tú lo hiciste conmigo...
Fue tan grande pero a la vez
tan dulce mi dolor al saber
de tu partida...
Sentía mi alma compungida
al recordar la pureza de tu ser...
La peor de las soledades
fue tu última compañera
en tus últimos días.
Ojalá hubiera podido acompañarte,
poder despedirme de ti.
Sin embargo, mi ser te siente
alrededor  mío como si de un maravilloso
Ángel se tratara...
En verdad siempre estarás conmigo
y sé que algún día después
de mi partida,
nos volveremos a encontrar.
Mientras tanto, jamás te vayas...
Permanece junto a mí
Velando por mis sueños (...).

A mi Padre Eterno


Padre: Eres la Luz que ilumina mi vida.
Sin ti el caminar es oscuridad,
la existencia, se hace inexistencia...
¡Te quiero tanto!
En ti he puesto todas mis esperanzas.
Tu Fe mueve montañas enormes de Amor.
Cielos Eternos de Luz Divina
en los que reina la Paz de tu Omnipresencia,
consuelan mi alma.
En ella estarás por siempre Tú...
Mi Padre... Dador de Vida.
Amor del Amor...
Infinita Gracia del mundo...
El más Grandioso Tesoro
que perdurará por siempre
en las aguas nítidas
de mi espíritu iluminado...

A mi madre con amor


Hoy es tu día Madre.
Pero el día tuyo
no es sólo hoy...
Son todos los días
que nos has regalado
con tu Amor
durante todos estos años
que has velado por nosotros.
Años de sacrificios,
de pureza de Madre,
de darnos el regalo de tu Amor.
Mamá: son cuatro letras
al igual que la palabra Amor...
Por eso hoy, en este día señalado
quiero decirte que te agradezco
con lo mejor de mi alma
todo lo que has hecho por mí...
¡que es demasiado!
Donde quiera que estés,
donde quiera que vayas,
ahí estaré y tú estarás en mí...
Porque cuando me trajiste
a este lindo mundo,
me regalaste un pedacito
de tu Ser
en forma de Corazón.
¡Gracias, Madre!
¡Te quiero!

Sonidos angelicales

Comprendo que los sonidos angelicales
de mi existencia
tengan que desentonar de vez en cuando,
para volver a ser afinados
por la Luz de la Vida...

A mi hijo Miguel Ángel


Recuerdos... Dulces recuerdos
de un Ser que llegado a este mundo inundó
como el Sol
mis entrañas... Mi Alma,
un hermoso día...
Un lindo nacimiento.
Eras tú: Miguel Ángel,
mi primer hijo...
¡Qué bellos momentos!
Sentir tu cuerpecito temblar junto al mío.
¡Oh Dios! ¡Fue tan grande lo que sentí!...
Parecía estar en un sueño.
Pero no, fuiste y eres una angelical realidad
que aún me estremece
cada vez que te pienso.
Siempre que te miro veo en ti
un reflejo...
Dos mitades... Dos seres
que se unieron con grandioso Amor
y forman en ti una Eterna Unidad
que intuyo en tus adentros.
Tu carita de Vida.
Tu aroma a bebé...
Tu color del Cielo...
Pequeño personaje
de grandes escenas
que protagonizas
desde ese día Bendito de Octubre
la inolvidable obra,
la primera de mi experiencia materna
por siempre querida (...)
¡Te quiero!
Mamá.

Sueño


Soñé anoche con otra vida,
otro mundo...
Soñé con un cuerpo distinto
y un alma que no me pertenecía.
Viajé por diversos espacios sin tiempo...
Sentí como nunca antes lo he hecho...
Recorrí parajes verdes llenos de flores
blancas, amarillas, rojas y violetas...
Me confundí con sus aromas.
Llegué a pensar por un instante
que aquello no era un sueño...
Ahora que desperté
añoro estar así...
Porque me invade una dulce melancolía
que me enfrenta a una realidad
tan gris, iluminada únicamente
por un sol
de nueve años y una luna de cinco otoños...
Pues ellos son el motor que me ayuda
a seguir viviendo...
Quiero soñar... Soñar... Soñar...

Nueva existencia


Puede ser que mañana
amanezca una nueva existencia...
Quizá encuentre de nuevo la alegría
con que me premian las pequeñas cosas
cotidianas en la vida diaria.
La sonrisa de un niño...
El cantar de un pájaro...
El olor a café...
Un paseo por el campo...
¡Sí,  mañana será un nuevo mundo!
Donde la paz no sólo regrese a mi espíritu
sino que inunde a todos los seres
de nuestra madre tierra...
¡Hasta mañana esperanza!

Silencio Blanco


Escucho el silencio blanco
de mi memoria
que desvela uno a uno
mis pensamientos cuasi-eternos...
Viven, respiran el sutil hilo dorado
de mis sueños...
Y de mis sentimientos.
Tan sólo disfruto del aroma divino
que se me antoja
cuando los espero...

Música soy


Música soy
porque en mí vibran
las notas de la Vida
Infinitamente amada...
Soy arpegio de dulce arpa...
¡Sí!, soy música...
Música... Música...
Melodía de Luz...
Canción de Paz
Sonido silencioso de Amor...

Papá


Fue la unión de dos seres maravillosos
lo que me trajo a esta vida.
Nací a través de ti,
Papá
y me transmitiste la sabiduría...
Recuerdo con gran cariño
momentos vividos en mi tierna infancia
en los que nos inculcabas
tu amor por los libros:
Esos auténticos compañeros tuyos...
¡Qué bonito!
Con el paso de los años,
he logrado comprenderte
e incluso excusarte,
que en esta vida,
quiero que sepas
aprendemos tropezando
¡todos!
Es así, que mis tropiezos
se convirtieron en flores amarillas
 y que tus virtudes
se transformaron en lluvia limpia
y tus defectos en mariposillas.
Ahora sé que mucho
de lo que has emprendido
ha sido por nosotros, tus hijos...
Nunca olvides,
Padre mío,
Lo mucho que te quiero
y te he querido.
¡Gracias!
Tu hija Mariluz.

Llega el otoño


Siento en mi voz
la suave brisa del viento otoñal
que acaricia mis sentidos
como las manos fuertes y dulces
de un amor sempiterno...
Poco a poco llegan a mi rostro
pequeñas hojas doradas
que me miman los sentimientos.
Recuerdos de un presente...
Sueños de un pasado...
Ilusiones de un futuro...
Trae septiembre,
el mes más hermoso del año...
Con él comenzamos siempre
y en él nos enamoramos
de su semblante de paz...
¡Cuánta hermosura hay
en las cosas cotidianas!...
Otoño sutil
lleno de luz,
de continuidad...
Nací contigo
un día doce,
como los doce meses
del año.
Como los doce Apóstoles
que nos prodigaron
La verdad auténtica...
¡Cuántos colores en la melodía
que suena a través de ti
cada otoño dorado!...

Al Hospital General De Gran Canaria “Dr. Negrín”(una experiencia con el cáncer)


Desde el dolor y el miedo
escribo a mi corazón
para llenarlo de consuelo.
Buscando confianza,
Agarrándome a la Fe,
esa eterna dama blanca tan añorada...
Momentos de nerviosismo me invaden
mientras espero tendida en una cama de hospital
a que me lleven a enfrentarme
a mi destino cambiado...
Palabras de aliento de una familiar amado (mi padre).
Miradas de cariño de un enfermero.
¡Cuánta gente, buena gente a mi alrededor!
¡No, sola no me encuentro!
Son seres puestos en mi camino
que me han iluminado
como el faro de un puerto
en el que los barcos de la tristeza atracan
y donde los veleros de la incertidumbre
emprenden un largo viaje...
Mas sin embargo, he sentido magia
en el ambiente aséptico...
Seguro... como aquel “Ángel”
que a través de un niño
me saluda con una sonrisa esplendorosa
por los pasillos,
mientras que con cierta dificultad camino.
Son momentos de reflexión,
a veces necesaria pausa en la vida...
Que invitan a replantearse tantas cosas...
Ahora entiendo el por qué
que en ocasiones he llorado.
Era necesario pasar por esto.
Era preciso sentir el milagro.
El milagro de seguir caminando...
La dicha de continuar respirando...
Escuchar el sonido de la vida
que se anuncia a cada instante cantando...
Todo es Vida en este Bendito Hospital
a pesar del lamento
e incluso “paradójicamente”, de la muerte...

3 de Marzo de 2004